Reforma política

Reforma política

Manuel Andújar

En nuestro país se habla de que se necesita hacer reformas en las diversas instituciones, lo que considero una necesidad, pero creo que entre esas reformas además de la constitucional, policial, judicial, de impuesto sobre la renta y otras, debe incluirse a la ley de partidos políticos.

Considero que no es justo que la organización y funcionamiento de los partidos políticos sea como la de una empresa, con uno o varios dueños, en los que sus presidentes y otros dirigentes sean eternos.

Entiendo que una organización política debe ser una agrupación de personas que buscan el bienestar y progreso de la comunidad y del país, y no que sus dirigentes se enriquezcan en el poder sí llegan, o con el dinero que les da la Junta Central Electoral (JCE), con lo que no dan ni siquiera una charla para orientar a la gente sobre algún problema concreto.

A la proliferación de partidos políticos hay que ponerle limites ya que, en la actualidad hay alrededor de treinta, y para las elecciones de 2028,  probablemente habrá cerca de 50, pues a los  políticos los atrae tanto el alcanzar el poder aliándose a los partidos mayoritarios, como recibir y utilizar para su beneficio personal los fondos que les da JCE.

Así mismo,  a los partidos políticos se les debe poner límites a la reelección de su directiva, especialmente de sus presidentes, impidiéndose que puedan optar por más de tres periodos para que no se adueñen de lo mismo, ya que en la actualidad la reelección de sus dirigentes es ilimitada.

Se debe establecer que los expresidentes solo puedan volver a buscar la presidencia de la directiva del partido, por lo menos dos periodos después de haber sido relevados, ya que si es electo nuevamente sería una demostración de liderazgo y mérito, y no trampa e imposición.

Creo conveniente que en las alcaldías al igual que en la presidencia de la república, la reelección de los alcaldes debe limitarse a dos periodos consecutivos, y no de manera ilimitada, como es en la actualidad, en virtud de que los alcaldes pueden usar los recursos de los ayuntamientos a favor de sus campañas, lo cual constituye una ventaja sobre los que están aspirando que no son alcaldes.

Sin embargo, entendemos que los congresistas, senadores y diputados, si se les debe permitir reelegirse de manera indefinida, pues no tienen nóminas del Estado a su servicio, pero sí se les debe exigir a los partidos políticos, que seleccionen a personas preparadas para esos cargos.

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